Pinturas rupestres en Cueva Chiquita
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Descripción

¿Cómo llegar a la Cueva Chiquita?

En la comarca de Villuercas-Ibores-Jara se encuentra la Cueva Chiquita, en pleno barranco del río Ruecas, en Extremadura. Desde la localidad de Cañamero, hay que recorrer 2 kilómetros por una pista forestal hasta el enclave donde se encuentra este enorme abrigo de piedra cuarcita, la Cueva Chiquita. 

El acceso a esta cueva ha sido restaurado hace poco tiempo, dispone de una escalera natural que sube hasta la cueva haciendo mucho más fácil el recorrido. Una puerta de madera delimita el acceso aunque está abierto siempre al público. Gracias a los carteles y señales no tiene perdida llegar a este punto. 

Se han instalado unas pasarelas de metal con unos paneles informativos donde se informa de algunas de las pinturas rupestres que se pueden ver en este abrigo a los pies del río Ruecas. En la misma capital podemos ver la Cueva de Maltravieso.

Pinturas rupestres en la Cueva Chiquita

Es un gran entrante en la roca donde se han recuperado restos de pinturas rupestres que poco a poco se han ido deteriorando por vandalismo o simple dejadez. La mayoría de las pinturas son esquemáticas, trazos de barras con algún que otro punto, marcadas a dedo con unguentos exoidos y algún que otro tinte natural, puede parecer sangre aunque no lo es. Cerca de algunas pinturas hay pegatinas que los investigadores en su momento colocaron para marcar su estudio.

La culebra Chiquita

Todas las pinturas tienen más o menos el mismo trazo, pero hay una que destaca y por la que se le ha dado el mismo nombre de la Cueva Chiquita. La pintura de la que hablamos es un dragón pequeño, como una culebra chiquita. Esta historia viene de una leyenda que narraba sobre un pastor que recogió una culebrilla del río Ruecas y se la subió al abrigo de lo que actualmente es la Cueva Chiquita. Allí la cuidó, le dio de comer y creció con él, llamandola Chiquita. Al poco tiempo el pastor tuvo que marcharse llamado por las armas para combatir. Tras su vuelta, Chiquita se había convertido en un enorme dragón y se lo comió.

Foto: Extremadura Curiosa.

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